Los adolescentes, cuando crecen empiezan a cuestionar la autoridad
y la sabiduría de sus padres. Y Yo les digo, ellos no siempre están
equivocados. La mayoría de los padres tienen hijos siendo ellos mismos
muy jóvenes. Ellos no son lo suficientemente sabios para conducir a
otros seres humanos no sabios. Pero el sistema del mundo es así. Así
que nosotros crecemos, muchos de nosotros crecemos sintiúndonos frustrados
con nuestros padres, porque ellos quieren tener el derecho y la autoridad
para decirnos que hacer. Y entonces algunas veces nosotros cuestionamos
eso porque ellos no siempre tienen la razón. Esto es verdad. Pero ellos
son figuras de autoridad. No podemos discutir con ellos. No obstante,
nos sentimos frustrados internamente. Algunas veces la gente joven tiene
más sabiduría que la gente mayor, porque todos nosotros tenemos sabiduría
para comenzar. Eso no quiere decir que si usted nace más tarde, tiene
menos sabiduría. No siempre es cierto. Es debido a que nosotros nacemos
con sabiduría, ¡lo ven!
Pero entonces, de acuerdo con la experiencia mundana, los padres deben
ser un poco mayores para poder entender como criar los hijos. Pero en
nuestra sociedad si usted tiene hijos, los tiene que criar, sin importar
los años que tenga, y muchas personas en esta sociedad aún anima a la
gente a que se casen pronto para que así ellos puedan criar los hijos
mientras están fuertes. Ellos son fuertes pero puede que no sean sabios.
Los abuelos deberían criar a los niños. La sabiduría de las personas
mayores siempre es más confiable, pero en esta sociedad, cuando se es
mayor, lo ponen en una casa para ancianos. ¡Adiós, adiós! Y entonces
los niños jóvenes tratan de educar a otros niños jóvenes, así que ambos
son jóvenes e inexpertos. Y los padres jóvenes con frecuencia tambiún
pierden la paciencia, porque ellos están frustrados consigo mismos.
Ellos no han encontrado todas las respuestas que necesitan. Ellos están
ocupados ganándose la vida, apoyando el inicio de sus vidas, y tienen
al mismo tiempo que criar niños, así que no es una condición muy favorable
para ninguno ya sean los niños o los padres. Los padres no tienen tiempo
de aprender más porque ellos están muy ocupados criando los niños y
haciendo dinero. Y los mayores que tienen toda la sabiduría, fortaleza,
tolerancia y calma de aquellos que están en sus años maduros los sacan
de la sociedad, su sabiduría se desperdicia. Bien la gente del mundo
tiene mucho que aprender, mucho, mucho que aprender.
Una
persona
mayor
en casa
es un beneficio
para
la familia
Expuesto
por la Maestra Suprema Ching Hai
Bangkok, Tailandia, 28 de diciembre de 1999 (Originalmente en chino)
En nuestros días, la gente pone a sus familiares mayores en casas de
reposo. ¡Que lástima relegar a estas fuentes de gran sabiduría a esas
casas sin aprovecharlos! No deben abandonar nuestros preciosos ciudadanos
mayores en las casas de ancianos. Deben atesorarlos, porque son la gente
más capaz de la sociedad, tenemos mucho que aprender de su sabiduría
y experiencia. Si permiten que la gente mayor les ayude a criar a sus
hijos, la generación más joven será más inteligente con mayor rapidez.
Sus hijos y nietos aman mucho a sus abuelos y abuelas, porque los mayores
y los jóvenes son muy compatibles. Los niños son sencillos e ingenuos,
las personas mayores saben muchas cosas, pero no hablan y hablan, ni
los regañan, o tratan de controlarlos demasiado. Ellos imponen restricciones
a sus nietos cuando la situación lo demanda y dejan que ellos mismos
se desarrollen en otras ocasiones. No son como los padres jóvenes, que
a menudo hablan demasiado y discuten sin sentido. Yo creo que es mejor
dejar los niños al cuidado de sus abuelos tan pronto como ellos nacen
y así trabajar para sostener la familia. Cada cual tiene un trabajo
diferente que hacer. Los padres jóvenes todavía tienen mucho que aprender
y no hay mucho que puedan enseñar a sus hijos. La gente de la antiguedad
tenía gran respeto por sus padres y las personas mayores, quienes por
consiguiente vivían más. Aunque la situación hoy en día es diferente,
está bien. Aprenderán sobre esto con el transcurso del tiempo.
Mis
abuelos y yo
Por
la hermana iniciada Ling Gao,
Chicago, Illinois, E.E.U.U.
(Originalmente en inglús)
Cuando niña, viví con mis
abuelos por cerca de diez años y no estaba consciente de lo que iba
a perder hasta que ambos fallecieron. Aunque mis abuelos eran callados
por naturaleza, siempre disfrutú conversando con mi abuelo. Hablar con
úl era como leer un libro de historia viviente. Incluso me enseñó una
de sus canciones favoritas de Elvis Presley: "Are you Lonesome Tonight",
cuando tenía 80. Mi abuelo tambiún revivió muchos eventos históricos
para mí y me dio la inspiración de explorar el mundo desconocido. Además,
me enseñó que cada individuo puede hacer la diferencia en el mundo.
Había un sentimiento de paz y de regreso al hogar cada vez que estaba
alrededor de mis abuelos. Su cuarto era mi refugio. Siempre que tenía
problemas afuera, tan solo con verlos se disipaba mi aflicción. Dios
me estaba mostrando a travús de ellos que ninguno de mis problemas era
muy importante y que la vida continuaba sin que nada importara.
Siendo tan joven, no era la que cuidaba de sus necesidades diarias.
Eran mis padres los que los alimentaban, los acostaban, los bañaban
y los llevaban al hospital. No obstante, mis padres estaban demasiado
ocupados, tanto en el trabajo como en la casa, para tener una relación
significativa con ellos.
Extraño la presencia de silenciosa fortaleza y sabiduría de mis abuelos
y lamento no haber pasado suficiente tiempo con ellos cuando estaban
vivos. Creo que las personas mayores son uno de los tesoros más grandes
de este mundo. Los jóvenes pueden aprender mucho de ellos y a cambio
pueden cuidarlos cuando se vuelven físicamente dúbiles. Tal vez Dios
lo quiere así, pero al no practicar espiritualmente ni meditar de la
forma correcta, la gente tiende a olvidarse, o simplemente no tiene
suficiente energía para ocuparse de la responsabilidad de cuidar a la
gente mayor. Si mis padres y abuelos hubieran practicado el Mútodo Quan
Yin, creo que ellos hubieran disfrutado mucho más de sus presencias
mutuas.