Cada vez que miro las pinturas de la Maestra, me impresiono
con su estilo libre y natural, que va más allá de las limitaciones de
los artistas mundanos. Cada pincelada y punto en sus abanicos, en especial,
es un trabajo de —supre

impresionismo— en sí mismo. Ningún lenguaje humano puede definir el
profundo significado de sus creaciones. Un día, que apreciaba otra vez
estas pinturas, hice un descubrimiento extraordinario sobre el abanico
—La Vía Láctea—. áNo había visto la escena pintada en el abanico en
un sueño antes de recibir la iniciación? Recuerdo que estaba sola sentada
en uan piedra, mirando fijamente la galaxia, mientras las melodiosas
notas de —Una canción en la Vía Láctea— resonaban en mis oídos. No sabía
de donde venía la música, pero la voz era indescriptiblemente bella
y sonora. Cuando despertú, me sentí muy bien, espiritual y físicamente.
Cogí un lápiz, para tratar de capturar este momento maravilloso en un
verso poútico. Pero no pude encontrar palabras para describirlo. Sin
embargo, la Maestra me había revelado de nuevo la Vía Láctea con sólo
unas cuantas breves pinceladas! Muchas gracias Maestra, por capturar
mis más bellos recuerdos en Tu pintura. Aunque no estoy representada
en la pintura, sin embargo la apreciarú por siempre!