Expuesto por la Maestra Suprema Ching Hai,
Hsihu, Formosa
29 de diciembre de 1991
(Originalmente en chino)
Había
una pareja de recién casados, y el esposo no podía tolerar
a su esposa. Peleaba todos los días con ella hasta que estuvo
cerca de un colapso nervioso. Entonces fue rápidamente a ver
al doctor.
¿Qué
le pasa? preguntó el doctor.
¡Ah!
He estado peleando demasiado con mi esposa, respondió el
hombre. Y ahora estoy débil de cuerpo y mente ¿Qué
debo hacer?
¡Usted
necesita hacer algunos ejercicios! Le sugiero que se compre un buzo
deportivo y trote más o menos diez kilómetros cada día,
entonces llámeme en una semana o dos.
El
hombre dijo, ¡Muy bien! y se fue. Ese día,
se compró el buzo deportivo y comenzó a trotar.
Una
semana más tarde, el hombre llamó al doctor y el doctor
le preguntó, ¿Qué tal le va físicamente?
¿Se está sintiendo mejor?
¡Mejor,
mucho mejor! respondió el hombre
Entonces
el doctor le preguntó, ¿Cómo lo está
tratando su esposa?
¿Cómo
lo sabría? contestó el hombre, ¡Si ya
estoy a setenta kilómetros lejos de casa!