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| El terremoto ha reducido muchos hogares a escombros
en El Salvador. La gente construye refugios con ayuda de tela y
cobertores plásticos. |

El
13 de enero del 2001, cerca de las 2 a.m., un fuerte terremoto sacudió
El Salvador, en Latinoamérica. La Asociación Internacional
de la Maestra Suprema Ching Hai, inmediatamente envió fondos
a las víctimas a través de los Centros de San José
y Los Angeles, Seattle y Houston en los Estados Unidos, para cubrir
el costo de los alimentos y la reconstrucción de hogares. Compañeros
practicantes costarricenses quienes tenían a cargo los fondos,
se unieron con iniciados salvadoreños para formar una red de
recursos humanos y materiales y llevar el amoroso interés de
la Maestra a las víctimas del terremoto.
Los
compañeros practicantes visitaron varias comunidades y brindaron
ayuda a 257 vecinos en el departamento de Tamanique, incluyendo El Jobo,
La Lima, La Cumbre, San Isidro y dos remotas villas. Comunidades rurales
severamente devastadas donde poca ayuda internacional podía llegar,
fueron listadas como prioritarias para la operación de ayuda.
Primero, visitamos varias comunidades en el departamento de Tamanique
para determinar las necesidades reales de las víctimas y entonces,
nos dividimos en varios grupos para manejar diferentes partes del trabajo.
Con la gracia de Dios, todo se hizo ágilmente y las provisiones
de ayuda fueron distribuidas rápida y razonablemente. Tal asistencia
material a tiempo, fue bienvenida en su momento, pero supimos que el
bienestar espiritual perduraría por siempre en los corazones
de las víctimas. Además, se llevaron a cabo videoseminarios
presentando a la Maestra en las reuniones comunales y muchas personas,
pidieron aprender el Método Conveniente. Los compañeros
practicantes estaban asombrados y deleitados, por el sobrecogedor interés
de la gente en las enseñanzas de la Maestra.
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