La Maestra dice

Los buenos practicantes espirituales tienen poder de bendecir dondequiera que vayan. Con sus campos magnéticos completamente cargados y llenos de méritos, ellos mejoran las vibraciones de las cosas que tocan y el suelo por el que caminan. Algunas veces la gente disfruta al estar cerca de estos practicantes, buscando tocarlos, mirarlos o simplemente ofrecerles comida y ellos son cambiados desde adentro.

 

El tónico para el alma

La leche o el tónico que tomamos y algunas veces aún el agua mineral que contiene muchos minerales, no parece muy nutritiva. A simple vista nuestro ojo no puede distinguir ningún mineral en el agua mineral. No parece diferente al agua común, aunque en realidad es muy nutritiva. Así como las substancias físicas contienen nutrientes físicos, las disertaciones de un nivel alto o de naturaleza espiritual también llevan bendiciones espirituales. Las cosas tangibles tienen poder tangible que asegura nuestro bienestar físico, pero las cosas intangibles tienen poder intangible que nutre nuestro cuerpo invisible, nuestra alma y nos mantiene mentalmente saludables.

Las cosas físicas en este mundo solamente contienen nutrición física. Pero como seres humanos somos algo más que tan solo este cuerpo. Nosotros tenemos también una naturaleza espiritual. Nuestro pensamiento viene de este espíritu invisible, cuya existencia no se puede negar. Nosotros podemos decir, “Hoy estoy con un alto espíritu o con un bajo espíritu”, o estoy espiritualmente drenado.” Todos saben que el espíritu existe, pero nadie lo puede describir o señalar su paradero.

De manera semejante, nosotros no podemos decir que los practicantes espirituales no tienen poder de bendecir. Nosotros sabemos que ellos lo tienen, esta es la razón por la cual nos sentimos muy cómodos cuando algunas veces estamos cerca de alguna persona muy espiritual y ética. Si no hemos estado en su proximidad por un período largo de tiempo, nosotros los echamos mucho de menos. Ellos son el alimento invisible que nutre nuestro cuerpo espiritual invisible. Es como regar las plantas. Si nosotros regamos sus raíces, ellas se sienten cómodas, se vuelven lozanas y verdes, florecen y producen muchas flores y frutas. Esto es porque el agua contiene muchos nutrientes. Similarmente, si nosotros nutrimos nuestro cuerpo espiritual con el agua invisible, también se hará grande, fuerte, relajado y florecerá.

El agua del río Ganges definitivamente está bendita y ésta bendición se llega a adherir a las cosas físicas. Por ejemplo, cuando nosotros regamos una planta, el agua impregna sus raíces y es transportada a las células de cada pequeña hoja. La planta es nutrida por la nutritiva agua. De manera semejante, el tónico espiritual puede ser absorbido por las células de cualquier cuerpo físico en su proximidad. Entre más tónico absorba el cuerpo, será mejor y más fuerte. Y ocurrirán más cambios internos.

Mientras reguemos y fertilicemos una pequeña planta, ella absorberá todo y crecerá fuerte, alta, más bella y diferente. Así será con nuestro cuerpo espiritual. Cuando nos acercamos a un nutriente espiritual tal como el campo magnético, la moralidad y el amor de los grandes practicantes, nuestros cuerpos espirituales florecen y se sienten cómodos. Esto es diferente de la comodidad física, que para nuestros cuerpos físicos parece lo mismo, mientras que nuestros cuerpos espirituales se sienten confortables y relajados porque hemos consumido alimento espiritual. Por lo tanto, un solo practicante espiritual puede beneficiar a mucha gente.

 

El mundo necesita alimento espiritual

Un río beneficia a muchos seres incluyendo plantas y vegetación. Algunas veces un río puede fluir bajo tierra, pero continua nutriendo grandes campos, incontables árboles, frutos, minerales y animales. Su influencia llega muy lejos y abarca mucho. De la misma forma, nosotros los practicantes espirituales somos bendecidos con un poder bendito invisible. Es tan rico y nutritivo que cualquiera que se acerque se beneficiará y se desarrollará muy bien. Por eso es que hay practicantes espirituales que desarrollan su poder vida tras vida para bendecir este mundo.

Hay muchas personas haciendo diferentes trabajos en este mundo. Los agricultores plantan las cosechas; los constructores de calles pavimentan las calles; los choferes nos transportan a varios destinos; y los practicantes espirituales bendicen el alma y el espíritu de la gente. Todos nosotros tenemos que trabajar pero eso no quiere decir que todos debemos ser constructores de calles o agricultores. Algunas personas tienen concepciones equivocadas acerca de esto. Ellos piensan que todos deberían ser agricultores para beneficiar el mundo. Pero eso solamente ayuda al estómago y deja muchos otros aspectos sin ayuda. Nosotros necesitamos diferentes personas para los muchos tipos de trabajos; nosotros necesitamos doctores, constructores de calles, pilotos de tren, pilotos de avión, mecánicos y principalmente, agricultores de alimento espiritual. Estos son pocos en número. (La Maestra ríe.) Muchas personas plantan vegetales y frutas, pero muy pocos plantan alimento espiritual. Por lo tanto, nosotros practicamos el Método Quan Yin, por medio del cual plantamos este tipo de alimento. Es nuestra responsabilidad.

 

>>

 

eNoticia Suscribir en-línea

Los suscriptores recibirán el último e-compartimiento, así como aphorisms seleccionados, "Perlas de sabiduría", etc.

Noticia No. 121
Contenido