
Expuesto
por la Maestra Suprema Ching Hai, Florida, E.U.A.
6 de octubre de 1999 (Originalmente en inglés)
Un
paciente fue a ver al siquiatra y dijo, Doctor, no puedo dormir
ninguna noche, porque siento que siempre hay alguien bajo mi cama. Así
que siempre me levanto y miro. Y no hay absolutamente nadie bajo mi
cama. Me arrastro bajo la cama para asegurarme y digo, Bien, ahora
que estoy acostado aquí. No hay nadie aquí, así
que podré dormir. Pero tan pronto me acuesto bajo la cama,
¡Siento que alguien está en mi cama! Entonces, me arrastro
de nuevo y miro, Pero no hay nadie en mi cama. Así que me quedo
ahí para asegurarme que nadie está en mi cama. Pero tan
pronto me acuesto en mi cama, ¡Siento que alguien está
bajo ella! Así que me arrastro de arriba hacia abajo, de arriba
hacia abajo, toda la noche y no puedo dormir. Me vuelve loco. ¿Puede
usted ayudarme?
El
siquiatra respondió, Está bien. Puedo ayudarlo,
pero tomará algunos años, y al menos un año de
consulta. Tiene que verme cada semana cuesta 70 dólares la hora.
El paciente exclamó en estado de shock, ¡Oh, mi Dios!
Esa es una pavorosa cantidad de dinero para un trabajador corriente
como yo. Tengo que ir a casa y hablar sobre esto con mi esposa, ¿Bien?
Así
que, a la semana siguiente, el paciente llama al siquiatra. Doctor,
ya hemos resuelto el problema, así que no lo voy a ir a ver.
El doctor preguntó, ¿Cómo así?
El
paciente respondió, Mi esposa tuvo una idea. Dijo que debíamos
serrucharle las patas a la cama. ¡Ahora estoy curado!
¡No
está mal! Buena y económica esposa, capaz de resolver
problemas. Una buena esposa lo es todo.
Aquí
tienen todos ustedes la mejor esposa.
