La situación de Afganistán ha
sido durante años muy difícil. La crisis del país
es el resultado de años de guerra y de una severa sequía.
Este año, con la llegada del invierno, se espera que las condiciones
empeoren. Los niños, en particular, están en peligro.
Las condiciones de hambre, enfermedad y frío pueden fácilmente
conducirlos a la muerte. La gente ha estado escapando del país
tratando de encontrar un hogar en países vecinos más civilizados.
Después de su llegada, sin embargo, enfrentan una vida de pobreza
y sufrimiento. A pesar del hecho de que durante años las organizaciones
de caridad han tratado de socorrerlos, nunca ha habido suficiente dinero
para satisfacerles las necesidades básicas de salud, alimentación
y educación de los refugiados afganos. Después de que
comenzó la guerra más reciente, su situación se
ha vuelto aún peor. Mucha gente se vio obligada a dejar sus humildes
residencias y a dirigirse a áreas desconocidas, esperando encontrar
una mano que les ayude a soportar sus cargas.
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Carta de agradecimiento
de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de las Sociedades
de la Medialuna Roja en las Naciones Unidas, Nueva York.
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En respuesta a sus desesperados clamores, la Maestra
Suprema Ching Hai autorizó inmediatamente una contribución
de US$50.000 dólares para el Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) y otros US$50.000 para la Federación Internacional
de la Cruz Roja y para las Sociedades de la Medialuna Roja, las cuales
proporcionan servicios de auxilio a los refugiados de países
limítrofes a Afganistán.
El 22 de octubre de 2001, un representante de la Asociación
Internacional de la Maestra Suprema Ching Hai donó un cheque
por US$ 50.000 dólares a la Cruz Roja y a la sucursal de la Medialuna
Roja, en la Segunda Avenida en Nueva York, como una contribución
para ayudar a las labores de socorro a los refugiados afganos de estas
organizaciones. Los funcionarios de la Cruz Roja y de la Medialuna Roja
estaban muy contentos de recibir el cheque.
El 25 de octubre del 2001, otros US$50.000 dólares
fueron remitidos por telegrama a la UNICEF, una organización
que no sólo proporciona ayuda crucial para los refugiados en
todos los países vecinos de Afganistán, sino que también
envía tantas provisiones de auxilio como le es posible a Afganistán
mismo. La organización está haciendo todo lo que se puede
para ayudar a que sobrevivan millones de mujeres y niños de lo
que se perfila como una gran crisis humanitaria.
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Recibo
del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) por
los US$50.000 dólares entregados por la Asociación Internacional
de la Maestra Suprema Ching Hai para los niños de Afganistán.
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Aunque dichas contribuciones monetarias nunca podrán
satisfacer completamente las demandas de las masas necesitadas; cuando
las personas de todos los rincones del mundo brindan su ayuda, esto
puede establecer un modelo de bondad, de empatía y de cooperación
en este planeta. Cada pequeño acto de caridad y de bondad cuenta
para mejorar la conciencia total de unidad.