Expuesto por la Maestra Suprema Ching Hai,
Aeropuerto Internacional de Kaohsiung, Formosa
3 de enero de 1993 (Originalmente en chino)
Un
discípulo le preguntó una vez a su maestro Zen: "Maestro,
¿Cuál es el significado de la práctica espiritual?
Y, ¿Cuál es el significado de la iluminación?"
En ese momento, el maestro Zen estaba plantando árboles, así
que le dijo: "La práctica espiritual puede ser comparada
con trasplantar este árbol desde aquí a un lugar más
adecuado y luego regarlo todos los días, administrarle fertilizantes,
etcétera. Lentamente, el árbol crecerá. Lo mismo
ocurre con la práctica espiritual".
Asimismo,
generalmente concentramos nuestra atención en el exterior,
en los lugares equivocados, haciéndonos sentir frustrados y
angustiados. Un Maestro Iluminado nos enseña a cómo
dirigir nuestra atención hacia lugares más útiles,
lo cual será provechoso para nuestra alma y desarrollará
nuestro poder interno. Entonces retornaremos a nuestros orígenes
y finalmente nos daremos cuenta de que no somos este cuerpo ni esos
pensamientos efímeros y absurdos. Somos originalmente la sabiduría
y el poder del amor; somos absolutamente libres.
En
realidad, no hay nada que necesitemos aprender o hacer. Si simplemente
descartamos todo lo que hemos aprendido y nos abstenemos de hacer
aquellas cosas que deseamos hacer, entonces todo estará bien.
¡Eso es correcto!
Son precisamente estos datos indeseables y absurdos que hemos aprendido,
los que llenan nuestras mentes y nos atan. Nos dan ideas de cómo
debe ser un ser humano, de cómo debe ser un Santo Iluminado
y de cómo debe ser un Maestro Iluminado. Finalmente, quedamos
encadenados a estas ideas preconcebidas y así, no podemos liberarnos.
Si podemos deshacernos de todos estos conceptos, ya estamos medio
liberados. Luego, podemos proceder a dejar de lado lo que deseamos
hacer, para volvernos un Santo Iluminado, y todo estará arreglado.
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