La sabiduría es valiosa pero la liberación es aún más preciosa
- percepciones de Salomón y Sheba

Por la hermana iniciada Yang Tung-Yin, Keelung, Formosa

En la novena generación de la Joyería Celestial, la Maestra utilizó el patrón de la Estrella de David, junto con bellos zafiros, para diseñar la colección titulada “La Sabiduría de Salomón.” Esta serie me recuerda una película que tiene un gran significado: Salomón y Sheba.

Esta película fue adaptada de la historia bíblica sobre los primeros reyes de Israel en el Viejo Testamento. Antes de su muerte, el rey David de Israel protegido con las instrucciones de Dios, nombró como su sucesor a su hijo Salomón. Después de su ascensión al trono, el rey Salomón se adhirió a las instrucciones finales del rey David y alabó a Dios con toda piedad. De acuerdo con la Biblia, una vez Dios se le apareció a Salomón y le dijo: “Pídeme, lo que quieras .” Entonces Salomón pidió, no una larga vida, riquezas o cualquier cosa mundana; él solamente pidió sabiduría. Por lo tanto, Dios derramó sabiduría sobre él y le prometió todas las otras recompensas mundanas si él seguía su senda.

Por medio de la gracia de Dios, el rey Salomón se volvió mucho más sabio que la otra gente de su tiempo, emergiendo como el rey más sabio en la historia de Israel. Él no solamente fue un juez muy bueno, sino también sobresalió en diplomacia, administración, comercio, arquitectura y muchas otras áreas. Con talento para los negocios, se dedicó al comercio marítimo con una flota de barcos. Logró grandes ganancias pero disgustó a otras tribus comprometidas con el transporte de bienes por tierra en camello. Una de las mayores víctimas fue la reina de Sheba que, según se nos ha enseñado, reinó al sur de la Península Arábiga. Una vez ella fue a Jerusalén y trajo grandes cantidades de especies, oro y piedras preciosas, para intercambiar regalos con el rey Salomón. Al mismo tiempo, ella preparó varias preguntas difíciles para probar a Salomón, el cual las contestó todas fácilmente. Entonces la reina de Sheba quedó deslumbrada por la gran sabiduría del rey y lo admiró mucho. También alabó grandemente al Dios en el que creía Salomón.

Al inicio, Salomón fue un rey sabio y de mentalidad amplia. Gobernó muy bien a su país y mostró una sincera fe en Dios. Para mantener relaciones amistosas con los países vecinos, Salomón creó muchas alianzas al casarse con muchas esposas extranjeras. De acuerdo con la Biblia, entre sus esposas tenía setecientas princesas, así como trescientas concubinas. Después de haberse consentido exageradamente en el placer sensual y haber sido afectado por los dioses y los rituales introducidos por sus esposas, el rey Salomón gradualmente perdió su devoción a Dios y olvidó los votos que había hecho. Subsecuentemente, Israel empezó a declinar y fue plagado por problemas internos y externos. Los oficiales militares de Salomón y la gente que creía en Dios lo abandonaron, poniendo al país en una grave crisis.

Esta historia nos transmite un serio aviso. Al vivir en un mundo tan lleno de tentaciones, si fallamos en permanecer alerta todo el tiempo, vemos aún que una persona tan sabia e inteligente como el rey Salomón, con tan sólo un tonto error, fácilmente puede ser seducido por influencias externas y sacado de la senda correcta. A veces yo encuentro que justo como hizo el rey Salomón, doy excusas o pretendo olvidar y entonces continúo haciendo algo que claramente sé que es dañino para mi crecimiento espiritual. Después, me siento infeliz, mi conciencia se agita y eventualmente me arrepiento ante la Maestra. De este modo no solamente obstaculizo mi práctica espiritual sino también incremento las cargas de la Maestra. Precisamente así como la película Salomón y Sheba lo representa, realmente Dios nunca castiga a nadie. Pero cuando escogemos apartarnos de Dios y así privarnos del amor de Dios, experimentamos el más severo de los castigos.

Después de seguir a la Maestra en la práctica espiritual, nos damos cuenta de que aunque hay muchas cosas maravillosas en este mundo, ninguna se puede comparar con una millonésima parte de la belleza del cielo. Por lo tanto, siempre debemos recordarnos apreciar la breve existencia de nuestro cuerpo humano, trabajar duro para elevar nuestra naturaleza espiritual, y que no nos dejemos hipnotizar por las cosas que tenemos enfrente de nosotros y olvidemos nuestra senda original.

Observaciones:
1. Para una discusión histórica del rey Salomón, por favor refiérase a la Biblia, Viejo Testamento, Primeros Reyes, capítulo 1-11.
2. Sheba parece ser el antiguo nombre de una tribu al sur de la Península Arábiga.

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