Expuesto
por la Maestra Suprema Ching Hai, California EUA
14 de Octubre de 1989 (Originalmente en inglés)
Si queremos ver nuestra Propia Naturaleza
o nuestra Naturaleza Búdica, nosotros tememos que ver a través
de un ojo diferente, a través de una percepción diferente.
Este ojo es lo que llamamos el ojo de la sabiduría o el ojo
de Buda, el ojo celestial, o lo que los cristianos llaman el ojo único.
Jesús dijo, Si tu ojo es uno, todo tu cuerpo estará
lleno de Luz. ¿Qué es lo que quiere decir esto?
¿Debemos juntar nuestros ojos y hacer que se hagan uno como
la gente bizca? No, aunque lo hagamos no veremos ninguna luz. Así
que el ojo que se menciona en las Escrituras Budistas, la Biblia Cristiana
y las otras escrituras no es el ojo físico, sino el ojo único
dentro de nuestra sabiduría, dentro del océano de nuestra
consciencia. Realmente, no hay ningún ojo. Pero debido a que
lo podemos ver todo desde el cielo al infierno, desde este mundo hasta
la Tierra de Buda, nosotros a eso le llamamos ojo. Así que,
para abrir este ojo nosotros necesitamos a alguien que nos muestre
el camino para hacerlo, justo como cuando queremos manejar un carro,
nosotros necesitamos a alguien que ya sepa manejar carro para que
nos ayude. 