La Maestra Suprema Ching Hai

La Gira Océano de Amor de

Experimente lo Divino
 
 

Reportaje especial de la cuarta parada de la Maestra de su Gira de Conferencias 2000:

Kathmandú, Nepal

1 de mayo del 2000

El lunes primero de mayo, fue un bello día caluroso con los rayos del sol dándole la bienvenida a la Maestra a Kathmandú, Nepal. Horas antes de la conferencia, los autobuses estaban llenos y la gente estaba amontonada enfrente Centro Internacional de Convenciones Birendra. Mucha gente que pasaba en bicicleta y en carro se detenía hasta parar, para tan solo contemplar los tableros que llevaban los bellos retratos de la Maestra.

Treinta minutos antes de que se abriera la puerta a muchos ansiosos buscadores de la Verdad que esperaban afuera, las oscuras nubes que habían aparecido en lo alto, de repente se abrieron y liberaron un aguacero torrencial. Aparecieron dentados relámpagos de luz y los truenos cayeron estrepitosamente, conforme la temperatura caía a unos refrescantes 10 grados Celsius. ¡El poder de bendición de la Maestra era evidente!

Se habían preparado cinco cuartos grandes en el Centro de Convenciones para los miles de personas que se esperaba que asistieran a la conferencia de Nepal. Se instalaron grandes pantallas de televisión y altoparlantes para aquellos de los invitados que podrían estar de pie afuera. La gran multitud que entró al salón llenó los cuartos hasta desbordarse. ¡Aún al final de la conferencia, había al menos mil personas más afuera esperando sinceramente ver a la Maestra!

Cuando la Maestra llegó, la gente se levantó y aplaudió. Uno podía sentir su emoción. La gente de la localidad hizo una ofrenda de flores y los niños llevaban el traje tradicional de Nepal. La Maestra estaba vestida con un simple pero elegante sari marfil tradicional de Nepal con mangas sueltas. El escenario estaba decorado con gran gusto, con flores y grandes árboles siempre verdes los que fueron decorados, con la guía de la Maestra, con telas de múltiples patrones Nepaleses.

Al dirigirse al gran auditorio, la Maestra dijo que sentía tanto amor y pureza de la gente de ese lugar – La tierra del Buda (Nota: el Buda nació en Lumbini, Nepal, hace aproximadamente 2500 años.) Y era un honor para Ella estar en este bello país. Ella se sorprendió lo caliente que era allá. Ella explicó que una vez estuvo en los Hinmalayas de la India y pensó que Nepal podría tener un clima similar. En lugar de eso, encontró que Nepal era cálido como el corazón de su gente. Durante la conferencia la Maestra recordó a la audiencia que nosotros ya tenemos la sabiduría, pero algunos de nosotros tan solo la habíamos olvidado. A un ser iluminado lo llamamos Buda. Aquellos que no recuerdan su Naturaleza Original los llamamos, los todavía-no Budas iluminados.

Nosotros somos amor, nosotros somos Dios, nosotros somos parte de Dios, uno con Dios, parte del Buda. La falta de este conocimiento, sentimos que nuestras vidas no están realizadas y no estamos contentos. La Maestra dijo que toda la miseria y la infelicidad en el planeta era causada no por la guerra sino por la falta de sabiduría, la falta de conocimiento de que nosotros somos algo más que este cuerpo físico. Por ejemplo, muchos reyes y gente famosa no están felices y quieren más. Pero el Buda aún como el futuro rey, fue capaz de dejar todo porque Él estaba iluminado. El Buda recordó quien era Él verdaderamente. En la tradición Budista Zen, la diferencia entre la iluminación y la ignorancia es del ancho de un cabello. ¿Cómo podemos atravesar esta distancia, aunque es tan sutil? ¿Lo podemos hacer? La respuesta es "Sí."

La luz en nosotros nunca ha muerto. La luz de Buda, Krishna y Shiva nunca ha muerto. Ha sido transmitida y siempre está llameante. Si nosotros encontramos esta luz, ella es transmitida a nuestra vela sin encender así que nuestra vela será encendida inmediatamente. La diferencia entre la iluminación y la no-iluminación es donde ponemos nuestra atención. Ponga atención al cuerpo y a los alrededores físicos y estamos en el mundo material. Ponga la atención en nuestra Verdadera Naturaleza interna en nuestra Naturaleza Búdica y nos convertiremos en Buda. Es simple el atravesar está distancia.

Cuando nos volvemos hacia adentro a nuestro Yo original, nosotros veremos la luz y el cielo. Cuando nos volvemos hacia adentro para oír nuestra propia Naturaleza, nosotros oiremos las verdaderas enseñanzas provenientes de Dios. Esto ocurrirá inmediatamente. La luz y el sonido del cielo ya están ahí. Nosotros tan solo nos tenemos que volver hacia adentro.

Solamente una experiencia Divina real puede hacernos una persona contenta, un ser más feliz, más sabio. Después de que el Buda alcanzó la iluminación, Él continuó siendo un monje. Él no tuvo ninguna necesidad de ser rey o de regresar a su vida original. Por supuesto el Señor Buda todavía podía ser rey y continuar siendo una persona iluminada

Shri Rama era tan iluminado que no le importaba a él si era rey o estaba en el exilio a miles de millas de su hogar. Después de que la gente exigió que él se convirtiera en rey, Él dijo ¡Bien! Para una persona iluminada eso no hace ninguna diferencia. El ser iluminado hará lo que sea necesario para ayudar a los no iluminados porque dentro de ellos está la paz, el amor y la felicidad. Ninguna ayuda material es necesaria para que ellos estén contentos. El ser iluminado hace todas las cosas por el beneficio de los otros, por la causa de la paz y el contento de otros seres. Nosotros debemos recordar quienes verdaderamente somos internamente, como el Buda y otros seres iluminados.

Uno de los Maestros más grandes de la India fue Kabir. Él era zapatero y no era rico. Alguien, tal vez una princesa, le dio un diamante, una gema. Costaba una fortuna, no obstante Él no se molestó en tomarla. Ella la había puesto en el techo y cuando ella regresó todavía estaba ahí. Para un ser iluminado el estatus material no es nada. El ser rico o pobre es igual. Los Maestros no tienen ataduras porque conocen su Verdadera Naturaleza. Ellos ya saben que todo en este mundo es nada. Para alcanzar este tipo de contento y paz, debemos buscar internamente nuestra propia grandeza.

Es fácil recordar nuestro yo, más fácil que respirar, comer o caminar. Nosotros necesitamos la cosa real. La iluminación es la cosa real, no el hablar de ella o el hacer propaganda acerca de ella. El anuncio dice, la Coca Cola es grandiosa. Dice que las manzanas son dulces. Pero nunca sentimos nada únicamente con el anuncio. No vemos ninguna Luz. No sentimos la bendición de Dios cuando solo es anuncio.

La Maestra dijo que no era que Ella iba a dar ‘a la gente’ algo, porque nosotros siempre hemos tenido nuestra Verdadera Naturaleza. Tan solo es que nosotros hemos olvidado donde está. Ella nos muestra como ser iluminado y entonces nosotros tendremos nuestra Verdadera Naturaleza por siempre.

Al final de la conferencia, la Maestra caminó en medio de la multitud, hablándoles por medio de un micrófono a la gente de afuera, les dijo que aunque ellos no habían tenido un lugar en el salón de conferencias, ellos tenían un lugar en su corazón.

Después de la conferencia más de 600 personas se iniciaron. Y después de la conferencia, ¡más personas llamaban cada día para solicitar la iniciación! Las "olas" de la Gira del Océano de Amor continúan ondeando en la tierra conforme la presencia amorosa de la Maestra despierta los corazones y las almas de los buscadores de la Verdad en Nepal, aún después de que su cuerpo físico salió de su país.